Alfonso Arranz: “Esta película ha sido un reto para mí”

El perfil de Alfonso Arranz es para muchos el de un actor propiamente cómico, pero su desgarradora e íntima actuación en la última cinta del director de cine Rafael Gordon, Todo Mujer, que se estrenará el 31 de marzo, ha dejado a los críticos sin palabras en la última edición del Festival de cine de la Seminci.

En esta película Arranz protagoniza a un mendigo con síndrome de Asperger que entra a formar parte de la vida de Amalia, interpretada por la actriz Isabel Ordaz. “Yo venía de interpretar personajes más bien cómicos y tuve que mimetizarme con el rol dramático desde el principio, de lo que sí estoy seguro es de la enorme ilusión con la que tomé este. Rafael Gordon me dijo que siempre se fiaba de su intuición y que confiaba en que yo daría la intensidad necesaria para realizar el personaje”, subraya el actor.

Alfonso, ¿cómo ha sido meterse en la piel de un joven mendigo con síndrome de Aspergem?
Ha sido realmente un reto para mí, desde el primer momento consideré como prioridad la gran responsabilidad de transmitir la fragilidad e inocencia de mi personaje, el poder reflejar sólo con la mirada y con gestos la gran cantidad de palabras no escritas que lleva la propia expresión corporal del mendigo con Aspergem. El estudiar también la sencillez y la humildad de un sin techo que lleva viviendo años en la calle y que encuentra de nuevo un hogar, me permitió ahondar aún más en las emociones para su interpretación.

¿Qué tal la experiencia de trabajar con una actriz de la talla de Isabel Ordaz?
Una delicia y un privilegio, trabajar con Isabel Ordaz es aprender todos los días. Es una maravillosa persona y una increíble profesional capaz de transmitir no sólo una enorme verosimilitud de sus personajes, sino también de lograr una empatía con el espectador; desde el primer momento que empieza a grabar una escena se percibe la magia y el encanto en su trabajo. Es gran compañera y gran amiga.

¿Alguna anécdota?
Bueno, compartimos un sentido del humor bastante parecido, lo que nos permitía durante el rodaje después de cada comida hacer un poco el ganso, humor, gestos y palabras precedían a grandes sesiones de carcajadas.

¿Qué esperas de ‘Todo mujer’?
De mi primer largometraje espero que la gente se vea reflejada de alguna forma en Amalia (Isabel Ordaz) y en el mendigo. Que sea un toque de atención para nuestro yo interior y cómo lidiar frente a situaciones tan límites como las de nuestros personajes.

¿Por qué optaste por la carrera de interpretación?
Sencillamente es una conexión profunda con tu verdadero ser, la capacidad de llegar a empujar a otras personas a empaparse de los sentimientos que revelan tus personajes es una de las mejores montañas rusas con las que me he encontrado en la vida. Todo empieza con el bien hacer de tu día a día en la profesión, después poco a poco se echa la vista atrás y sólo es allí cuando te das cuenta de que vas recorriendo parte del camino, que hay movimiento en lo que haces.

¿Cómo te definirías como actor?
Una mezcla entre galán y showman, con un toque de fondo de dulce ironía.

¿Cuál dirías que es la cualidad que más ha elogiado un director de ti?
La capacidad de improvisación y de crear propuestas para el personaje.

¿Hasta dónde aspiras como actor?
A comprender que la felicidad está en las pequeñas grandes cosas…