Ana Guerra: “Vivo por y para la música”

Desde que saliera de la Academia de Operación Triunfo no ha parado ni un solo segundo. Firmas, entrevistas, conciertos y una gran promo de Lo Malo, un tema que copa las listas de éxitos y podría convertirse en la canción de este verano. Y es que con Ana Guerra el ritmo y el espectáculo están asegurados.

Ana, ¿qué ha cambiado desde que entraste por las puertas de la Academia hasta ahora?Todo. Mi vida ha dado un giro de 180º. Ahora me puedo levantar cada mañana pensando qué me dedico a lo que me gusta y eso es un sueño para mí. Estoy viviendo en una nube.

¿Cómo llevas el reconocimiento de la gente?
Muy bien. Al haber participado en un formato en el que nos veían 24 horas, la gente sabe cómo somos, qué nos gusta, conoce nuestra personalidad… entonces nos cuidan y nos saben tratar. Estamos recibiendo mucho cariño del público.

¿Cómo definirías la experiencia de OT?
Uff, definir esa experiencia es complicado, pero te diría que es inigualable. Es una experiencia que no se va a repetir, es una experiencia en la que aprendes a aislarte, aprendes a hacerte fuerte por las circunstancias: estás incomunicada, no sabes nada del exterior, no tienes contacto con tu familia, y eso nutre mucho no sólo a nivel profesional porque estás haciendo un máster intensivo, también te hace crecer como persona. Eso ha supuesto un antes y un después en mí.

¿Quizá esa incomunicación con tu familia y amigos es lo que peor ha llevado?
Sí. El equipo nos dijo desde el principio que si ocurría cualquier cosa importante, nos lo dirían. Pero claro, siempre tienes la eterna duda de si todo va bien. Además, los momentos buenos no podías compartirlos, pero en los malos… una llamada, un consuelo, un abrazo, eso se echaba en falta.

¿Qué es lo más valioso que has aprendido dentro?
He reafirmado una teoría con la que ya entraba: querer es poder. Cuando parecía que no podía, yo quise y pude. Una frase que fue muy muy repetida es que ‘los límites y los techos te los pones tú’. Por ejemplo, jamás se me pasó por la cabeza cantar temas como Sax porque me creía incapaz de hacerlos, pero en cuanto dejé de tener esa visión, pude.

¿Un momento para recordar siempre?
Todos. No puedo elegirte uno. Una de las mejores experiencias de nuestra vida está grabada y cuando lo necesite, tenga dudas o empiece a perder detalles de lo que pasó, con darle al play es bastante (risas).

¿Cuál ha sido el tema que más te ha emocionado cantar?
La Bikina, sin duda, esa canción se apoderó de mí (risas). Llevo dos conciertos (en Madrid y Barcelona) y en los dos me he venido abajo al cantarla. Además de que supone un punto de inflexión, considero que es un canto a todas las mujeres, y sobre todo, en aquel momento me lo canté a mí. Da igual las veces que la cante, me seguirá emocionando siempre.

¿Te creces cuando pisas un escenario?
Cuando subo a un escenario, me transformo. Paso de ser Ana a ser Ana Guerra (risas). Parece que me pongo el traje invisible de artista y me convierto en música.

Lo malo está arrasando…
Tanto Aitana como yo estamos súper contentas. Guau, cuando salimos de la Academia y empezaron a mostrarnos cifras decíamos ‘¡pero qué está pasando!’. De todas formas, no creas que somos muy conscientes todavía del éxito que está teniendo.

¿Cómo fue ese momento en el que te escuchaste por primera vez en la radio?
Iba en el coche y me quedé en shock (risas).

¿Qué tienes ahora entre manos?
Parece que me espera un bonito futuro y esperemos que sea así. Tengo carrera en solitario, aparte de seguir con la gira y la promo de Lo malo… Está yendo todo muy deprisa.

¿Y eso te asusta?
Eso me cansa (risas). ¡Tengo sueño! (risas). Ahora en serio, la felicidad de dedicarte a lo que te gusta supera el cansancio y lo supera todo.

¿Qué vas a hacer por la música?
Creo que ya lo estoy haciendo. Duermo muy poco, vivo por y para la música, tengo mucha ilusión y muchísimas ganas. Todo eso, con un buen equipo detrás que me acompañe -porque siempre hay un ejército detrás para que tú brilles- son las claves para poder llegar. .