Chicago, la ciudad del viento

Chicago es sofisticación. Es clase y estilo en estado puro. Chicago son vistas increíbles, panorámicas impresionantes que cautivan a todo aquel que se asoma a esta ciudad. Pero sobre todo Chicago es una ebullición de importantes museos y edificios, vida nocturna, tiendas, restaurantes, música de cualquier estilo, estrenos mundiales de teatro y mucho mucho más.

Un paseo por el centro de la ciudad es un recorrido por la historia de Estados Unidos y los movimientos arquitectónicos y artísticos de los dos últimos siglos. El moderno barrio financiero y el distrito teatral ocupan el corazón de Chicago, conocido como The Loop, el bucle, un nombre surgido en gran parte por la vía elevada de tren que lo atraviesa.

 

Un buen punto de partida es el Millennium Park, un espacio donde disfrutar de verdaderas joyas como la curiosa escultura The Bean, una judía gigante de acero inoxidable pulido; es una auténtica gozada disfrutar de las caprichosas formas que adoptan los edificios al reflejarse en su superficie.
Dentro del parque también se encuentra el Jay Pritzker Pavilion de Frank Gehry -un auditorio de música al aire libre y un ejemplo de escultura ultra-moderna- y la Crown Fountain, obra del español Jaume Plensa.

Un recorrido en barco para explorar los edificios y rascacielos más representativos de Chicago por el único río en el mundo que fluye hacia atrás es un pequeño placer que no te debes perder.

 

Visitar la Torre Willis, el edificio más alto de América del Norte, y salir a la cornisa, una caja de cristal suspendida a a más de 1.000 metros de altura; sumergirte en el submarino U-505 alemán del Museo de Ciencia e Industria; encontrarte a ti mismo en el espacio profundo del Planetario Adler; o disfrutar de ballenas beluga, delfines, nutrias marinas y focas en el Acuario de Shedd son algunas de las inolvidables experiencias que también ofrece Chicago a los miles de turistas que cada año se deciden a visitarla.

 

Pero sin lugar a dudas, uno de los mayores atractivos de la metrópolis es su arquitectura, una mezcla única de estilo de Barroco, Art Decó, Neogótico y Diseño Contemporáneo, una delicia para los amantes del género surgida casi por casualidad tras el famoso incendio que en 1871 arrasó todos los edificios de madera de la época. Este desastre atrajo a algunos de los mejores arquitectos e ingenieros del mundo que plasmaron verdaderas obras de arte en forma de acero, cemento y cristal.

 

Por todo ello, la excitante ciudad de Chicago es un destino idílico para los amantes de la arquitectura desde hace décadas.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.