Nueva edición de Simof, el escaparate de la moda flamenca

El Salón Internacional de la Moda Flamenca, celebrado el pasado fin de semana en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, subía a la pasarela las últimas tendencias en moda andaluza con más de 1200 diseños de trajes exclusivos. Repasamos algunos de los desfiles vistos en esta gran cita anual.
Lina 1960,  Miradas

Una colección con aires goyescos ideada bajo los conceptos de equilibrio, contraste e identidad. Cada diseño de esta colección cuenta una historia única, con alma, el resultado de seleccionar con mimo lo mejor de su pasado (pureza de los patrones, cortes, líneas, colores y tejidos de esta firma) para seguir cosiendo el presente sin dejar de ilusionarse con el futuro. Las flamencas de Lina 1960 de este año son “guapas y majas”, como las damas del siglo de la Ilustración. De aquellas auténticas fotografías de moda a color que dejó el maestro Francisco de Goya, Lina 1960 recupera los trajes de corte imperio con talle alto, los elegantes y sensuales encajes de guipur y bordados, las hombreras con flecos, las mangas con volantes y los originales lazos tornasolados en el pelo. Miradas es un trabajo artesanal, estudiado hasta el milímetro, una mezcla de colores, tejidos, formas y adornos. Vestidos enterizos y originales conjuntos de faldas y blusas componen esta propuesta con volantes de capa, mangas largas o al codo, escotes altos por delante y generosos y de pico por detrás. Trajes que consiguen el movimiento perfecto gracias a sus inconfundibles enaguas de organdí. En cuanto a texturas, el mikado de seda reversible y de lunares es uno de los tejidos estrella. También se han utilizado encajes y brocados, viscosa, crepé georgette, organdí y crep satén, además del tradicional popelín y sedas para mantoncillos. Para adornar los vestidos (lisos, de lunares, degradados, estampados de flores y dibujos geométricos) han elegido encajes y tiras bordadas. Para los colores, recurren al verde agua empolvado con marsala, rosas, grises, rosa cuarzo y marfil. No faltarán los negros y blancos, combinados más con fucsias que con rojos. Sin olvidar, los azulinas y corales.

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Pilar Vera, Del café al tablao

Pilar Vera propone esta temporada un repaso por las diferentes épocas del vestir flamenco. La inspiración llega del flamenco y su auge en los cafés cantantes y tablaos, así como de las vivencias de la diseñadora en el proceso de creación de cada una de sus colecciones, también recuperadas en parte para reinventar un traje favorecedor y flamenco con lunares grandes en contraposición con el estilo de años anteriores. Precisamente ese tejido de lunares diseñado en exclusiva evoca al antiguo percal en la primera parte de la colección, confeccionada en diferentes texturas y colores que van desde el algodón al satén, siluetas que cobran vida gracias a vuelos exagerados y grandes volúmenes. Los escotes se pronuncian y las faldas simulan puzzles formados por multitud de lunares. Entre los patrones, mangas largas y talles más altos en algunos modelos de la colección. También están representados los años 40 en trajes con una gran profusión de volantes, siempre aportando un toque actual a los vestidos. Los mantoncillos, bordados también, recuperan ese protagonismo que tuvieron en el siglo XIX y principio del XX. La última parte de la colección muestra un toque de fiesta para el que Pilar Vera ha empleado tejidos como tafetán, encaje, gasa y raso.

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Amparo Pardal, Alma Nouveau

Amparo Pardal se inspira en el estilo y los detalles del Art Nouveau de finales del siglo XIX para confeccionar una colección esbozada con naturalismo y ornamentación. Como resultado, los diseños que siguen un patrón de formas sinuosas, femeninas y delicadas. Para las texturas, la diseñadora opta por tejidos nobles como sedas, satén, organzas, encajes, rasos y tul, entre otros. Los tonos predominantes en la paleta cromática son los azules con mezclas de verde agua, ciclamen y turquesa, junto a gamas de dorado, rojo, negro, plata y crema. En armonía, complementos influidos por el hilo conductor del espíritu de la colección.

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Pilar Rubio, Desde mis entrañas

Esta temporada, la diseñadora se inspira en el flamenco de antaño, el mundo taurino y la fuerza de la sangre española para confeccionar una colección de cuerpos muy entallados y volúmenes en los bajos. Los tejidos juegan con la elasticidad y se alzan vaporosos con texturas de gasas y estudiadas aplicaciones. La paleta cromática cae rendida ante la fuerza y la vitalidad de los tonos rojos, nude y maquillaje, un abanico de colores que ensalza el concepto racial de cada propuesta.

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Fotografías: Chema Soler