Paty Cantú: “Empecé a componer a los seis años”

Es todo un torbellino de energía y vitalidad. Compositora, cantante y actriz, protagonista de shows masivos en América Latina, Disco de Oro en México, Perú o Colombia, y ganadora de varios premios internacionales, Paty aterrizaba en España este verano de la mano de Alejandro Sanz para presentar Amor Amor Amor. Ahora, arrasa con Rompo Contigo, un nuevo single que ya es número 1 en iTunes en 7 países. Aun así, ella nunca da nada por hecho, “hago canciones, las pongo ahí fuera y dejo que el destino se encargue del resto”.

¿Cómo llegó la fama, Paty?

A través de muchísimo trabajo y de una fe fundada en un sueño que tenía desde chica. He estado dispuesta a empezar desde cero las veces que ha sido necesario y siempre haciendo música, componiendo y acercándome al arte por una única razón: amor. Cuando uno hace las cosas por amor, se vuelve incansable en la persecución de un sueño y no para de trabajar. Para mí no es fama, sino reconocimiento.

Pero ibas para abogada, ¡menudo cambio de rumbo!

(Risas). Gracias a Dios. La realidad es que yo cantaba desde los cuatro años y empecé a componer a los seis; después pasé por diferentes talent shows en Guadalajara. Mi primera oportunidad llegó a los quince pero la rechacé porque pensaba que no estaba lista (porque era menor de edad y otras muchas cosas). Así que pensé en estudiar leyes porque soy mujer y muy buena para legar y para ganar las discusiones (risas), me gusta mucho la filosofía y la lectura, y creía que podría hacer prácticas en diferentes lugares del mundo para terminar en una organización como la ONU o UNICEF. De alguna manera aportaría mi granito de arena para hacer un mundo distinto. Hice el examen de la Universidad de Derecho con diecisiete años todavía y me aceptaron, pero mientras tanto un amigo mandó unas cositas que había estado componiendo con él a Warner, la compañía se interesó y llegó una nueva oportunidad que esta vez sí decidí aprovechar.

Paty Cantú

¿La fama también resta?

Hace unos años vi como a un personaje famoso se le acercaba la gente y a esa persona le molestaba, me acuerdo perfectamente que en ese momento pensé ‘si algún día yo llego a ser reconocida, lo voy a tomar como una consecuencia de éxito y nunca de forma mal agradecida’. Esto lo tengo muy presente, entonces, cuando me reconocen sonrío y lo veo como algo positivo. Además, paso tanto tiempo sola, porque de repente tengo novio y estoy solo tres días al mes en México (risas), que esa gente que te hace quien eres se vuelve tu familia. En mi caso, no resta, a mí me gusta y así lo tomo.

¿Cuáles han sido tus segundos más felices en la música?

Como compositora, la primera vez que escuché una canción mía en la voz de alguien con quien yo soñaba, fue uno de los momentos más emocionantes… Fue en México con Alejandra Guzman, y es algo que me sigue sucediendo cuando me graba alguien como Ana Torroja. Cuando he compartido escenario con Alejandro Sanz también ha sido maravilloso, cuando los fans me otorgan un premio en votaciones es maravilloso, cuando comparto con mi familia lo que me está sucediendo es maravilloso… Ya sé que suena a que no me puedo quedar con una sola cosa, pero ¡es que no puedo! (Risas).

¿Cómo ha sido subirte al escenario con Alejandro?

Maravilloso. Lo decía Serrat: no es artista solo cuando crea, es artista desde su esencia. El mero hecho de compartir con él es aprender y entender las raíces musicales de la cultura española. Era mi referente antes de conocerlo y hoy, conociéndolo, le tengo todavía más admiración personal y artística. Es un artista generoso, inspirador, y como compositora me ha empujado a sacar lo mejor de mí, ha sido parte del proceso de creación de las canciones que estoy presentando en el mundo, y además, ha tenido fe en mí para compartir primero en La Voz México, en Viña del Mar, en Colombia… Que en su tierra me comparta a su público, es algo que tomo con un agradecimiento infinito. Nunca se me va a olvidar esto.

¿Qué esperas del público aquí?

Ay, espero ganármelos a base de trabajo, espero poderles contar historias, no sólo mías, sino de una generación. Ese es un consejo que me dio Juan Gabriel, y es que como compositora tengo que proyectar lo que vive la generación, cómo vive el amor, la vida y el sufrimiento. Espero que el punto de vista de una mujer hispana se ponga ahí fuera a través de una propuesta musical que guste al público español. ¡Casi nada! (Risas).

Paty Cantú

¿Las redes sociales enganchan?

Sí, sí, sí. A mí me encantan, de hecho manejo directamente mi Snapchat, Instagram, Twitter, Facebook, todo… Incluso tengo una página oficial que pronto se va a independizar porque recibe seis millones de visitantes al mes, se ha convertido como en una revista, una revista de amor, de música, de todo tipo de artes, de belleza, de consejos… Estos canales me permiten estar en comunicación con la gente y hacer que formen parte de mi vida. Snapchat es mi perdición.

¿Están jugando un papel importante en tu carrera?

Sin duda. Las redes sociales son parte de nuestro trabajo hoy en día. No son un plus, sino una parte de la raíz. Creo que cuando conectas bien con la gente, es una oportunidad de conectar todavía más, en otro nivel.

¡Has ido a una gala acompañada de uno de tus seguidores!

Siiiiii (risas). Eso sucedió (risas). Fue en los premios MTV MIAW que están basados 100% en la parte digital; estaba nominada en dos categorías, una en la que ganó J Balvin y otra en la que me tocó ganar gracias a los fans. Yo estaba de gira en Sudamérica y haciendo de coach en La Voz de Ecuador y regresé a los premios solamente porque había hecho una dinámica de redes internacional en la que había dicho que ‘el fan más fan’ sería mi acompañante esa noche, ganase o perdiese. Resultó ser un fan de Colombia que llevaba años viviendo en las Islas Canarias, así que me lo traje, me acompañó desde la alfombra y fue el que me abrazó cuando bajé a por el premio. Estuvo muy lindo.

Colaborar con importantes voces a nivel internacional ¿es un privilegio o una responsabilidad?

Lo tomo como las dos cosas. Definitivamente me emociona, me ablanda el corazón, saber que la música tiene el poder de unir a distintas generaciones, géneros musicales y nacionalidades. Que pueda cumplir un sueño y cantar con quienes han sido mis referentes, ¡ni me lo creo! A la primera que le hablo siempre es a mi mamá y casi me siento como en la escuela cuando le decía ‘Mamá, me saqué un 10’ (risas). Es muy emocionante, es un recordatorio constante de que no existe límite para lo que hacemos.