Sorpresas visuales

Proyecto deco: Vivienda en Turó Park

El tándem formado por Meritxell Ribé y Josep Puigdomènech, fundadores de Meritxell Ribé -The Room Studio, es la clave del éxito de este estudio que prioriza el confort, la estética, la creatividad y la tecnología.

Desde su fundación en 2005, Meritxell Ribé – The Room Studio ha realizado más de 40 proyectos residenciales y contract siempre bajo su sello: trabajar cada obra como un todo. Fruto de esta filosofía, en 2008 incorporaron su propia constructora, lo que les permite ofrecer a sus clientes un control total sobre sus proyectos y convertirse en un estudio capaz de crear, concebir y ejecutar sus proyectos de principio a fin.
Meritxell Ribé y Josep Puigdomènech, fundadores de Meritxell Ribé -The Room Studio

La incorporación de la domótica y la tecnología, junto a un minucioso estudio de la iluminación en cada uno de sus proyectos, hacen que sus espacios se puedan disfrutar con los cinco sentidos. El resultado: proyectos globales con ambientes cálidos y confortables, capaces de transformarse en espacios vivos y llenos de personalidad. Uno de ellos es esta preciosa vivienda en Turó Park, en la zona alta de Barcelona.

Aquí el equipo de Meritxell Ribé – The Room Studio se encontró con una petición clara: la realización de un proyecto completo que contemplara la generación de un espacio íntegro con sugerentes sorpresas visuales e iluminación muy estudiada, abrir los espacios al máximo creando espacios comunes más funcionales y ganar luminosidad.

La reforma integral comienza por redistribuir los espacios. Antes de la intervención, salón, comedor y cocina se encontraban separados por tabiques.  Meritxell Ribé – The Room Studio une estas 3 áreas en una sola estancia, dando lugar a un único ambiente, más continuo y simplificado. Al retirar las barreras y límites espaciales, esta nueva y amplia habitación se convierte en el centro de la casa como lugar principal de reuniones familiares y con amigos.

La separación de esas 3 zonas se consiguió mediante una inteligente utilización de los elementos decorativos, dotando de un gran protagonismo al juego de luces naturales y artificiales. La cocina y el comedor se dividen por una pared de cerámica que aporta elegancia y conexión a la estancia, permite una visibilidad continua del espacio y el paso de la luz.

El comedor y el salón se diferencian gracias al despliegue de una alfombra distinta para cada uno de los lugares. Incluso se juega con una distinción de materiales, de calidez cromática y lumínica para resaltar el espacio de descanso del salón de la zona de comedor. Los colores vibrantes escogidos para cada uno de los elementos, transmiten una sensación de confort y sensibilidad.

En la cocina la gran protagonista es la isla central iluminada con dos lámparas suspendidas, que permiten crear un entorno recogido y acogedor.

La reforma de interiorismo contempla además el uso de domótica en toda la vivienda, dotándola de tecnología y confort diferenciado, de luces que marcan cada uno de los espacios. Así se crean elementos sorprendentes en los diferentes lugares de la casa, efectos que se producen gracias a la apertura o clausura de puertas.