AUDI S8. CUANDO EL ARTE SALE DE LOS MUSEOS

Hay coches que se conducen… y otros que se experimentan. El Audi S8 es uno de ellos: una berlina en la que el lujo y la potencia no compiten, sino que se funden en una obra en movimiento. (Por Joan Vidal).

Quizás sería conveniente viajar con chófer en esta gran berlina de representación de la marca alemana, pero no nos hemos resistido a la tentación de ponernos al volante para experimentar la experiencia del lujo y las altas prestaciones que juntas manifiestan toda una explosión de sensaciones de bienestar a bordo.

Tras tres décadas luciendo estilo, el Audi S8, la versión más deportiva del A8 con algo más de 5 metros de largo, sigue manteniendo ese encanto de haber conseguido que la tradición de las berlinas bien hechas haya trascendido en cada generación.

En su corazón, debajo del capó, palpita un tremendo motor de 4.0 litros V8 TFSI de 571 caballos de potencia asociado al súper efectivo cambio automático tiptronic de 8 velocidades y, por supuesto, con la garantía del extra de seguridad que proporciona la conocida tracción total quattro de Audi. Y como no podía ser de otra forma, súper conectado para que cada trayecto sea una experiencia inolvidable. Puro placer.

La guinda la pone un habitáculo para alojar a los afortunados cinco pasajeros con todo lujo de detalles, desde la extensa variedad de masajes en los asientos delanteros, el doble cristal para que nada nos moleste de la rumorosidad exterior en un ambiente relajado y muy cuidado con materiales donde la piel toma un protagonismo muy especial. Precio, 177.270 euros.