Si ya tienes un entrenador personal, habrás visto que tus resultados se potencian con él. Imagina “contratar” uno, pero para la firmeza de tu piel. Apúntate estos dos conceptos: DMAE y acetilcolina.

Cuando hablamos de cosmética, hay ingredientes que no solo se limitan a exfoliar, hidratar o rellenar, también ejercen como un completo personal trainer de tu piel y le enseñan a comportarse como cuando era joven. Es decir, es un master fitness en toda regla. Ahora bien, son pocos los ingredientes que tienen esta capacidad y, de entre todos ellos, destaca uno que nos han llamado mucho la atención: el DMAE.
“El DMAE produce una mejora casi inmediata en la apariencia de la piel flácida y las líneas finas”, comenta Nicholas Perricone, considerado como uno de los mejores dermatólogos del mundo por descubrir la teoría de que envejecemos por causas inflamatorias. Ahora bien, ¿cómo funciona el DMAE? ¿Es creíble que un cosmético pueda hacer esto?
Un entrenador de tu piel
Lo esencial del DMAE es que ayuda a que tu cuerpo tenga más acetilcolina. Para entender qué es esta sustancia, hemos preguntado a la cosmetóloga Raquel González, creadora de la firma Byoode, sobre esta sustancia. “La acetilcolina está presente en el organismo. Es un neurotransmisor que emite órdenes desde las neuronas a los músculos para que se contraigan. Es interesante porque es gran responsable en la firmeza de la piel. Al tensar el músculo que sostiene la piel, esta se ve más firme”.
En palabras del dermatólogo Nicholas Perricone: “los estudios revelan que el DMAE mejora la producción de acetilcolina. Cuando el DMAE incrementa la producción de acetilcolina, el tono muscular mejora. Un buen tono muscular es evidente cuando somos jóvenes y podemos mantener esa apariencia utilizando DMAE por vía oral o tópica.”
Mejor comido, pero también aplicado
La forma más útil de aumentar la producción de acetilcolina viene de una dieta rica en DMAE. “Determinados alimentos potencian la producción natural de acetilcolina gracias a su alta concentración de DMAE”, explica Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.
Y es que esta firma es las precursora de este activo gracias a los descubrimientos de Nicholas Perricone. De hecho, él recomienda pescados grasos de agua fría, porque son muy ricos en DMAE, sobre todo en su piel: sardinas, boquerones, salmón… “Come pescado, es la única fuente alimenticia de DMAE. Comer opciones como el salmón dos veces al día permite que los beneficios del DMAE, la astaxantina y los ácidos grasos esenciales presentes en el salmón hagan efecto”, comenta el doctor.
Rutina cosmética: DMAE sobre tu piel
Que el DMAE tenga mayor efectividad cuando lo ingerimos, no implica que no tenga efecto si está presente en cosméticos. “La función del DMAE aplicado en la piel no se da por mecanismos neuronales profundos, sino con efecto local inmediato. Interactúa con los receptores neuronales de la acetilcolina y producen contracciones inmediatas que favorecen ese efecto de firmeza”, sostiene Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.
Concretamente, “consigue que la piel se vea tensada por las contracciones inmediatas, pero también se ve más densa y firme gracias a que refuerza las membranas de las células, reduce los desechos asociados al envejecimiento y mejora la retención de agua para que se vea más rellena y elástica”, concluye la experta.


