Inspirada en la forma en que el viento modela las dunas, DUNE está situada en The Fifteen, uno de los enclaves residenciales más exclusivos de La Reserva de Sotogrande. Diseñada por Manuel Ruiz Moriche, director creativo y cofundador de ARK Architects, DUNE representa una nueva evolución de la arquitectura biohumanista desarrollada por el estudio durante las últimas décadas.

Sotogrande S.A. y ARK Architects presentan DUNE, una villa situada en La Reserva de Sotogrande que propone una nueva manera de entender la arquitectura residencial de alta gama. Inspirada en el movimiento de las dunas y concebida para integrarse con la topografía natural de la parcela, la vivienda organiza prácticamente toda la vida cotidiana en una única planta.
La llegada se realiza desde la cota superior del terreno, dando paso a un recorrido gradual a través de una sucesión de patios ajardinados que introducen la luz, la ventilación y la vegetación en el corazón de la vivienda hasta desembocar en una gran planta noble, donde se articulan los principales espacios de la casa.

Cada espacio está diseñado para mantener su vigencia a lo largo de los años y fortalecer el vínculo entre las personas y el lugar que habitan. Una arquitectura que no permanece estática, sino que evoluciona, madura y adquiere valor con el tiempo.
Arquitectura centrada en las personas
“Las personas que habitan estos espacios son el centro de nuestra visión. Sabemos que una arquitectura concebida con sensibilidad y propósito tiene la capacidad de cambiar la forma de habitar. Nuestros proyectos integran de forma natural la naturaleza, el espacio, la luz y las necesidades de quienes los habitan para crear hogares sostenibles, atemporales y pensados para mejorar la calidad de vida. Ese es nuestro compromiso”, explica Manuel Ruiz Moriche, director creativo de ARK Architects.
Una vivienda que evoluciona con quienes la habitan
La composición de DUNE responde a la topografía de la parcela mediante un trazado orgánico inspirado en el movimiento de las dunas. Sus líneas curvas, los patios, los jardines y las grandes superficies acristaladas construyen una secuencia espacial fluida que diluye los límites entre interior y exterior, integrando la naturaleza como parte de la experiencia de habitar.
Desarrollada sobre una parcela de más de 4.500 m², DUNE cuenta con aproximadamente 1.825 m² construidos distribuidos en dos plantas. La villa dispone de siete dormitorios en suite, diez baños y aseos, amplias zonas de estar, despacho, gimnasio, bodega y garaje para cuatro vehículos. La experiencia de bienestar se completa con una piscina exterior infinita y una piscina interior integrada en la zona de spa. Ambas presentan un diseño de formas orgánicas, inspirado en las curvas del paisaje, y cuentan con profundidad completa, lo que permite disfrutarlas tanto para el baño como para la natación.
Texturas con gran influencia sensorial
La materialidad desempeña un papel esencial en la identidad del proyecto. Piedras naturales como el travertino y el granito, combinadas con calizas, mármoles, madera y morteros naturales, conforman una paleta sobria y atemporal que aporta calidez, autenticidad y una sensación de arraigo y permanencia.
La longevidad, un nuevo paradigma del lujo
En DUNE, el bienestar nace del propio diseño. La luz natural, la continuidad entre interior y exterior, la amplitud de los espacios y una distribución flexible crean un hogar que se adapta a quienes lo habitan, mientras los sistemas de domótica, climatización y gestión inteligente permanecen discretamente al servicio de la experiencia cotidiana.
Fiel a la filosofía de ARK Architects, DUNE redefine el lujo desde la autenticidad y la calidad del espacio. Concebida bajo el concepto de Designed for Longevity, la villa apuesta por espacios atemporales capaces de evolucionar con las distintas etapas de la vida y promover el bienestar físico y emocional de quienes la habitan, demostrando que la arquitectura puede perdurar como un legado para las generaciones futuras.












