La vuelta al trabajo y al cole no tiene por qué hacerte comer peor. Comer bien incluso en semanas de locura es posible. Palabra de la chef Núria Arnau.
Septiembre trae de golpe rutinas, horarios y muchas veces la sensación de no llegar a todo. Entre reuniones, clases y tareas pendientes, la comida suele quedar relegada a lo que se pueda improvisar a última hora. Es justo en estas semanas cuando muchas familias acaban recurriendo a opciones rápidas poco saludables. Pero comer bien en septiembre es posible sin pasarse horas en la cocina.
Núria Arnau, chef con más de 12 años de experiencia cocinando en hogares y fundadora de Bendito tupper, nos comparte cinco consejos prácticos para organizarse mejor y mantener una alimentación equilibrada desde el primer día de rutina.
1. Empieza septiembre con una buena base en la nevera
Prepara tres o cuatro elaboraciones que se puedan combinar durante la semana: unas verduras asadas, un guiso de legumbres vegetariano, una carne, un pescado o proteína vegetal y un cereal (quinoa, arroz integral, pasta). Con esta base, tener una comida completa es rápida, sin estrés y saludable.
2. Cocina “en serie” para ganar tiempo
Aprovecha cada vez que enciendas el horno o los fogones para preparar varias elaboraciones a la vez: mientras el horno hace verduras, cuece legumbres y prepara un sofrito de cebolla y tomate que te irá genial como base de varios platos. En un par de horas puedes dejar resuelta gran parte de la semana.
3. Llena tu mesa de productos de temporada
Combina lo mejor del final del verano (tomates, calabacines, berenjenas) con el inicio del otoño (calabaza, setas). Son más económicos, tienen más sabor y son más nutritivos. Una crema de calabaza con jengibre o unas verduras al horno con hierbas frescas pueden salvarte varias cenas.
4. Evita la “emergencia de las 14:00”
Ten siempre un par de comidas listas para servir y comer: un tupper con ensalada completa o un plato de cuchara que aguante varios días. Prepararlos (o pedirlos ya listos para comer) te quita de encima la decisión en el peor momento.
5. Crea tu “kit salvavidas” en el congelador
De los platos o ingredientes base que prepares cada semana, guarda siempre un tupper para congelar y tenerlo listo en esos días en los que no puedas cocinar. Así, aunque la semana se complique, tendrás opciones listas sin improvisar. Y si no puedes o no te apetece cocinar, busca un servicio que lo haga por ti y te llegue a casa, listo para calentar.