EL ERROR MÁS COMÚN AL TRATAR DE COMER MEJOR: PENSAR EN EL PLATO Y NO EN LA ORGANIZACIÓN

La chef Núria Arnau defiende una forma de comer más realista, basada en la planificación y la flexibilidad.

A estas alturas de enero, muchas personas ya no buscan empezar nada nuevo, sino sostenerlo. Desde la cocina, la experiencia es clara: comer mejor no depende tanto de elegir un plato perfecto como de cómo se organiza la comida a lo largo de la semana.

Según explica Núria Arnau, chef y fundadora de Bendito tupper, uno de los errores más habituales cuando alguien quiere cuidarse es centrar toda la atención en qué come cada día, sin tener en cuenta cómo se planifica la comida en conjunto. “La mayoría de las personas no come peor por falta de información, sino por falta de previsión. Decidir cada día qué comer, con prisas y cansancio, es lo que acaba llevando a elecciones poco saludables”, señala.

Desde su experiencia en cocina, Arnau defiende una forma de comer más realista y flexible, basada en la organización y en la combinación de platos. “Pensar la comida antes de sentarse a la mesa, cocinar con sentido y dejar margen para adaptar los platos a cada día es lo que realmente ayuda a comer mejor sin vivirlo como una obligación”, explica.

Esto vendría a ser el famoso batch cooking, pero en vez de cocinar varios platos acabados, lo que recomienda la chef es cocinar tipos de alimentos, para poder mezclar y condimentar al gusto, durante la semana:

*Verduras: lo ideal es asar o saltear varios tipos de verduras (añadiendo patatas si lo cocinas al horno).
*Proteína vegetal: un guiso de legumbres vegetariano (para poder mezclar con más proteína si se necesita), tofu, tempeh o seitán a la plancha.
*Proteína animal: aprovechar el horno para cocinar ahí la carne o pescado, es ideal, si no, a la plancha.
*Carbohidrato: va genial cocer arroz y/o pasta (integral idealmente).
*Caldo y/o salsas: si eres muy cocinitas, pon un sofrito o un caldo en marcha.

 

Todo esto en tuppers separados en la nevera es una semana solucionada, combinándolo según apetezca cada día, y sobre todo, saludable y sabrosa.

Desde su experiencia, Arnau observa que quienes organizan su comida con antelación, comen más verdura y más proteína, lo que hace que se sientan menos agotados a mitad de semana.

La chef insiste en que la clave no está en hacerlo perfecto, sino en hacerlo posible. Si organizamos, combinamos y pensamos los platos con sentido, comer mejor deja de ser un propósito de enero y se convierte en un hábito que nos cuida cada día. “Cuando una forma de comer encaja en tu semana, se mantiene. Cuando no, acaba abandonándose”, concluye.