EL COLOR COMO OBJETO. JAN KALÁB LLEGA A MADRID

Fue un pionero del graffiti y hoy es una figura clave en su evolución. Objetos que flotan desafiando la gravedad, transiciones cromáticas que llegan a su intensidad máxima, lo microscópico y lo cósmico, tonalidades que abandonan las superficies y se convierten en cuerpos exentos…

En la muestra Universo -que podrá visitarse del 10 de septiembre al 21 de octubre en la galería ThePartners (Alejandro Morán 57, Madrid)-, Jan Kaláb reúne un conjunto de pinturas, esculturas e instalaciones que profundizan en la relación entre color, volumen y percepción.

En las obras expuestas, Jan Kaláb evoca, simultáneamente, células, planetas, gotas o cuerpos en suspensión. Universo convierte el espacio en un lugar donde conviven opuestos: interior-exterior, sólido-fluido, geométricoorgánico… Así, lo que apreciamos por los sentidos deja de ser algo estable.

Para Kaláb, hacer arte es como intentar conquistar un territorio desconocido, un lugar que no existe hasta que lo descubre. “Mis pinturas hacen referencia al mundo material”, explica. “Pero no intento representar nada tangible. Más bien, trato de crear algo que todavía no existe en nuestro mundo y manifestar visualmente su esencia. A veces las formas son fluidas y evocan organismos vivos, mientras que las formas geométricas remiten al macrocosmos”. El artista confiesa, “lo más importante para mí es hasta qué punto la obra consigue encarnar la esencia del universo”.

Las formas orgánicas y los campos de color que parecen expandirse en el espacio son la base del trabajo de Kaláb. Sus pinturas rozan la escultura y sus esculturas parecen estar pintadas, desdibujando los límites entre ambas disciplinas. De esta forma, toda la muestra gira en torno a una pregunta:  ¿Qué separa un estado de otro, una condición de su contraria?

Yendo al origen, la historia del artista comienza en las calles de Praga. Son los años 90. Junto a un colectivo de creadores, un joven –entonces conocido como Cakes– se dedica a pintar muros y trenes. Es Jan Kaláb y, aunque en ese momento él no lo sabe, es uno de los primeros artistas en sentar las bases del graffiti como lenguaje de expresión contemporánea. Es también uno de los responsables del nacimiento de una escena urbana inédita hasta ese momento.
Han pasado tres décadas, Kaláb ha cambiado. También lo ha hecho su lenguaje, pero no la energía que emana de cada una de sus piezas.

Tras la pista del genio

Encontramos el trabajo de Jan Kaláb en prestigiosas instituciones, desde Estados Unidos a Corea del Sur, pasando por Brasil o China. También está presente en colecciones privadas de marcas como Dior o Tiffany & Co.

Formado en la Escuela de Bellas Artes de Praga, comenzó pintando en la calle como grafitero, siendo uno de los precursores de esta disciplina –en Europa del Este– cuando aún no tenía la consideración de arte. Posteriormente, transformaría ese lenguaje urbano en una profunda investigación sobre la abstracción contemporánea.  Su fulgurante trayectoria internacional le ha llevado a ser una de las voces más destacadas de la abstracción y el artista con mayor proyección de su país.