Y el aterrizaje ha sido de altura

El Nido Urban Club, el restaurante más singular de Granada, ha estrenado una nueva ubicación a la altura de su concepto: un espacio más amplio, más luminoso y más selvático en plena zona Fórum, uno de los enclaves con más vida de la ciudad. La esencia sigue intacta —ese ambiente «salvajemente sofisticado» que mezcla naturaleza desbordante con un interior elegante y acogedor— pero todo a otra escala.
La propuesta de El Nido nació de la fusión entre la tradición granadina y el exotismo filipino, y ese ADN no ha cambiado ni un milímetro con el traslado. Lo que sí ha crecido es el espacio para vivirlo: más terraza, más sala, más rincones donde perderse.
Y si el local es nuevo, la carta también lo es
En junio, El Nido estrenaba una nueva carta que profundiza en su identidad Mediterrasian: cocina de tradición, brasas y toques asiáticos. Una propuesta que no entiende de fronteras, donde el producto mediterráneo de siempre se encuentra con técnicas y sabores del otro lado del mundo. El resultado es una cocina que sorprende sin perder la memoria, que emociona sin necesidad de artificios.
Porque en El Nido, cada momento del día tiene su experiencia: desayuno, tapeo, tardeo con cócteles y música en directo los fines de semana, cenas con carácter y afterwork los viernes. Un 360º que ahora, en su nuevo nido, tiene más espacio para desplegarse.
Un espacio que también es escenario
El salto a la zona Fórum no es solo un cambio de dirección: es una nueva dimensión para los eventos. La mayor capacidad del nuevo local abre posibilidades que antes, sencillamente, no cabían. Presentaciones de empresa, celebraciones privadas, lanzamientos de producto, cenas de grupo con experiencia gastronómica… El Nido tiene ahora el espacio —y el ambiente— para convertirse en el escenario de momentos que merecen algo más que una sala de reuniones. Salvajemente sofisticado, también cuando es tuyo para una noche.

