El envejecimiento cutáneo viene con la edad pero también, y en un alto porcentaje, por las agresiones externas. El sol está en el top de enemigos de la piel, y tras el verano, sus efectos negativos son devastadores. Es tiempo de compensar y es tiempo de tratar para recuperar lo perdido. (Por Maika Cano).

Si pensamos en una piel con años cronológicos nos vendrán a la cabeza arrugas, sequedad, piel fina, y sobre todo, manchas y opacidad. Tras los meses estivales, se puede decir que nuestro cutis cumple varios años de golpe. Por suerte, hay muchas formas de volver atrás, algo que no sucede con el paso del tiempo.
Tanto los cuidados en casa como los tratamientos en cabina que podamos darnos deben tener un claro objetivo: limpiar suavemente, reparar intensamente e hidratar profundamente. La barrera cutánea vuelve dañada y curarla y reforzarla deben ir paralelos a darle también confort y mimos.
Una vez apagado este primer fuego, ve pensando en tratar arrugas, recuperar firmeza, dar luz, brillo, tersura… todo un mundo de cuidados que no solo debes, sino que estarás deseando poner en marcha. ¡Feliz otoño!
1062 MILLE LA CRÈME LÉGÈRE de MARIA GALLAND
Formulada con activos de última generación como GGP, péptidos antienvejecimiento y ácido hialurónico, mejora la firmeza, potencia la luminosidad y protege la piel frente al estrés oxidativo. Ideal para la deshidratación que traemos tras el verano, porque ofrece descanso o energía a la piel tras la continua exposición solar.
P-TIOX de SKINCEUTICALS
Crema antiarrugas de alta definición con péptidos modulares para arrugas, textura y poros, inspirada en procedimientos estéticos y con potentes efectos correctores sobre el envejecimiento cutáneo, refinando la textura y los poros, aportando luz y mejorando la calidad de la piel en general.

OVERNIGHT BOOSTER CREM de DR. LEVY
Innovadora crema de noche diseñada para actuar en sincronía con los ritmos biológicos de la piel y potenciar su capacidad de regeneración. Para pieles estresadas con deterioro celular y donde se acelera la aparición de los signos de la edad.
DOUBLE SERUM EYE de CLARINS 
Con doble acción antiedad, este sérum de ojos actúa sobre el envejecimiento epigenético, precisamente ese que conlleva nuestro estilo de vida y que se agrava con las agresiones medioambientales, y cronológico, el normal que implica cumplir años.
SÉRUM CORRECTEUR PEAUX À IMPERFECTIONS de SISLEY
Otra de las lindezas del sol es que hace que nuestra piel se engrose como mecanismo de defensa, dando lugar a un sebo que degenera en células muertas que ensucian los poros y consecuentemente aparecen los granitos, rojeces, acné… Este sérum es un regulador diario para pieles que sufren acné pero también para cuando estas imperfecciones llegan con el verano. Se aprecia la mejora desde las primeras aplicaciones además de que no agrede y preserva la integridad de las glándulas sebáceas. Y lo mejor es que previene futuros brotes.
REPAIR APRÈS-SOLEIL de INSTITUT ESTHEDERM
Rompiendo con el tradicional concepto after-sun, este tratamiento es una cura de juventud y longevidad para el rostro. Su fórmula ecobiológica está diseñada específicamente para reestructurar las fibras de colágeno y elastina que han sido agredidas por el entorno estival. Al calmar de inmediato la inflamación silenciosa y revertir el fotoenvejecimiento, el producto estabiliza las funciones de la dermis. ¿El resultado directo? La renovación celular se normaliza, la descamación se frena y el bronceado se prolonga de forma natural y uniforme.
EL MODELO + CUETO
Pare revertir el orden de los factores y tratar el envejecimiento cutáneo desde sus orígenes, este tratamiento, desarrollado por la Dra. Sofía Ruiz del Cueto, no parte de arrugas, manchas o flacidez sino de las causas objetivas que las originan, incluso antes de que se manifiesten. Según la doctora del Cueto, “tenemos múltiples tratamientos para intervenir en esas células que están en modo supervivencia, una fase intermedia en las que el estrés celular está originado en agresiones como el sol, la mala nutrición o el tabaco. Se trata de regenerar el tejido, devolviéndole de una fase autodestructiva a una fase previa de tejido óptimo, sano y funcional, de manera que trabaje a favor de los tratamientos que aplicamos después”.