TONI ROMERO RINDE HOMENAJE AL ‘ÚLTIMO TOMATE DE LA TEMPORADA’

El chef de Sant Boi inicia el nuevo curso con un menú efímero de alta cocina entre dos panes, donde reinterpreta el producto de proximidad.

¿Qué puede llegar a hacer un gran chef con un tomate?  Si el chef se llama Toni Romero y cocina en Sant Boi de Llobregat, la respuesta es clara: “hará virguerías”. Y es que, el ganador de Joc de Cartes (programa de TV3) no solo “pone tomate a una hamburguesa”, sino que demuestra hasta dónde puede llegar este producto de la huerta, rey indiscutible de la cocina veraniega.

Así, antes de que el calor amaine y justo cuando empieza un nuevo curso, el chef santboiano presenta un nuevo menú gastronómico, en esta ocasión, una propuesta donde saca el máximo jugo a esta exquisita hortaliza. Platos que, además de protagonizar este nuevo menú, pueden pedirse de forma independiente. La idea es alargar el verano disfrutando en las mesas de Bart Burger Gastronòmic (C/Miguel de Cervantes 2, Sant Boi de Llobregat) del sabor de este producto de temporada y proximidad. Y es que el ingrediente estrella de esta propuesta procede de las huertas del Parc Agrari del Baix Llobregat, más concretamente de los payeses de la Conca de la Tordera Santboiana.

 

Menú “tomatero”

Para empezar, Toni Romero propone un helado de pan con tomate, anchoas y piparras, un aperitivo ligero y refrescante para abrir boca antes del jugoso ñoqui de tomate con picada de pesto de anacardo.

Son los prolegómenos del plato estrella: la hamburguesa. Esta vez, el chef ofrece un pan de masa madre con romero y carbón activado. El acompañamiento perfecto para ensalzar el sabor de la hamburguesa de carne de cerdo duroc elaborada en kamado (barbacoa japonesa), con butifarra de perol, escalivada y mayonesa de tomate. Un bocado más que exquisito que combina sabores y texturas, en la línea de la sorprendente carta del Bart Burger Gastronòmic.

Y no hay menú que se precie sin un buen final. En este caso, un postre que entra por los ojos en forma de trampantojo en forma de tomate que esconde una mousse de limón con cremoso de lima-albahaca y mermelada de tomate, bizcocho de tomate y crumble de chocolate. Un postre creado y elaborado –como todos los del restaurante– por su mujer, la chef pastelera María Piñero.

 

Un menú refrescante que quiere ser “algo más ligero”, con el que el chef demuestra algunas de las infinitas posibilidades gastronómicas del tomate y con el que reivindica, nuevamente, cómo la alta cocina puede servirse también entre dos panes.

Y es que, cuatro años después de que el ex chef del Racó d’en Cesc se independizara, Toni Romero sigue al frente de uno de los locales más singulares del Baix Llobregat. El cocinero mantiene la misma ilusión –si no más– y las ganas de “seguir intentando hacer cosas que no existen, y ofrecer platos que nadie había antes imaginado”, remarca. Por eso, con este menú, “no queríamos simplemente poner tomate en una hamburguesa. Queríamos demostrar hasta dónde puede llegar un tomate en la cocina”.

Pasión por los productos de proximidad

Para Toni Romero, el tomate no es una excepción, sino una muestra más de su manera de entender la cocina: partir del producto de proximidad y llevarlo hasta donde llegue su imaginación (que no es nada “cerca”). Y es que su vínculo con su entorno y sus frutos va mucho más allá de conocer al productor, de comprarle directamente y de cocinar con sus productos.

La implicación del chef con el origen (productores e ingredientes) es máxima. Gran amigo y colaborador del payés Lluís Solanas, presidente de la Cooperativa Agrària Santboiana durante dos décadas, Toni no solo compra directamente y sin intermediarios casi todos los productos de la huerta que entran en su cocina, sino que también trabaja conjuntamente con los agricultores de la zona en la recuperación y explotación de productos de la tierra. Así, por ejemplo, la alcachofa del Prat o el pollo pota blava se han convertido en auténticas musas de su cocina.

De hecho, además de tras los fogones, es en los campos de cultivo donde se siente más cómodo. Su búsqueda del mejor sabor, de la autenticidad y las raíces, y en su afán por llevar el kilómetro cero a sus mesas, le ha impulsado a recuperar cultivos locales olvidados. Así es como, junto al productor Arnau Vidal, ha rescatado un olivar de arbequina –que llevaba años abandonado–, del que produce su propio AOVE Les Ràfoles.

 

Y así es como, también, ha conseguido volver a dar vida a los manzanos que antaño poblaban los alrededores de Sant Boi: al descubrir que ya no quedaban estos árboles frutales en su ciudad —pese a seguir celebrando el fadrí, el postre típico que nació de esa fruta— convenció a la Cooperativa Agrícola de Sant Boi para replantar 500 árboles. Proyectos con raíces, literalmente, que Toni vive con la misma pasión con la que cocina.

Porque en Bart Burger Gastronòmic todo se elabora con pasión y con sentido, y todo (o casi todo) lleva el sello de proximidad y de artesano. Así, el chef interviene en la elaboración del pan, elabora su propia cerveza y ha lanzado su propia gama de kombuchas, en colaboración con Mercabarna y el Instituto de Gastronomía y Restauración de Barcelona. Y como apasionado de los fermentados no podía olvidar otro producto estrella: el queso. Desde hace dos años colabora con Mar Rufat, de la quesería Camins del Nord, en Sant Sadurní d’Anoia, en la elaboración de varios quesos. “Estamos siempre probando para conseguir quesos con matices diferentes, por ejemplo, ya lanzamos con éxito el de alcachofa, y también algunos emborrados”, cuenta el chef.

Del Racó d’en Cesc a ganar Joc de Cartes

Lo que Toni Romero quiere transmitir en su cocina, por encima de todo, es su pasión por el producto. Una fijación que le ha guiado como un faro desde que dejara atrás su faceta en el Racó d’en Cesc. Un episodio de su vida profesional que cerró con treinta años de oficio a sus espaldas, pero que lejos de quedar atrás, es la base sobre la que ha construido su propio proyecto.

Quiso dejar atrás la exigencia del restaurante gastronómico de la ciudad condal para encontrar más “tranquilidad”. Sin embargo, el chef no solo no ha frenado sino que incluso ha crecido más. Desde su versión más “canalla y rockera” en Bart Burger Gastronòmic ha demostrado que la alta cocina no necesita grandes escenarios. 

Y así lo entendió también el jurado de Joc de Cartes, el popular concurso de TV3 presentado por Marc Ribas, que en febrero de 2026, lo eligió como ganador de una edición dedicada a la alcachofa del Baix Llobregat. Un premio que confirmó que, pese a dejar atrás los salones engalanados y las vajillas de lujo, Toni Romero demuestra que el talento no entiende de formatos.